La expresión Arte Popular no tiene un único significado puesto que es fruto de la dinámica de diferentes campos de la gestión cultural en el siglo XX. Pertenece a una familia de expresiones que varian su referente según las tradiciones académicas, los campos de gestión, los países y los momentos históricos en los cuales se usan. Por eso el concepto y los repertorios de manifestaciones culturales a los cuales se hace referencia al ponerla en uso tienen semejanzas con otras designaciones también vigentes como la de artes populares, artesanías o arte folk. La expresión se solapa en parte pero también mantiene puntos de disonancia con otras de reciente emergencia como es el caso de las designaciones arte étnico y arte callejero. No debemos descartar por otra parte la creación de nuevos significados por su uso en nuevos contextos como la reciente utilización para designar muestras de artes plásticas en circuitos de exhibición no tradicionales o por la extensión del uso del tradicional término arte a toda manifestación artística sin distinción del origen social o cultural de sus autores.
Pero al fundarse el Museo en la década de los años 40 el concepto de Arte Popular hacía referencia, entre sus promotores, tanto a las artesanías de raíz criolla e hispanoamericana como a las de los pueblos indígenas localizados en diferentes lugares de la Argentina y América. Se incluía en este concepto también los componentes materiales de los géneros orales como la narrativa, la poesía, la danza, la música y las celebraciones populares. Se puso énfasis en la formación y la exhibición de los repertorios de objetos y en la clasificación de los documentos. Pero se terminó obviando a los protagonistas, se silenció la voz de los artesanos, su identidad personal, se mediatizaron sus saberes y se romantizaron sus reales condiciones de vida.
En esa época – y hasta fines de los años 60- el filete y otras manifestaciones muy reconocidas hoy en día como la artesanía del vidrio, el vitraux, el macramé o la taracea, estuvieron excluidos del campo de arte popular en la Argentina. Mucho más lo estuvieron las celebraciones populares como el carnaval o la murga urbanos, hoy plenamente aceptados por la gestión cultural. Aún hoy en Argentina hay manifestaciones, como las denominadas labores femeninas – el bordado, el tejido a dos agujas, el crochet – que continúan siendo poco tenidas en cuenta en la gestión del campo del arte popular.
A partir de los años 70 la designación arte popular comienza a referirse a aquellas manifestaciones culturales con un plus estético que se encuentran en los bordes de los circuitos de jerarquización establecidos por la gestión de campo de las Bellas Artes (galerías, museos de arte, academias, salones, premios, etc.) o que se manifestaban en forma espontánea entre determinados grupos, ya fuera que continuaran un canon étnico o tradicional ya que fueran manifestaciones que en apariencia no respondían a reglas preestablecidas comunitariamente como los grafities.
En paralelo a esta postura se inicia en los años 80 en Argentina – aunque tiene en otras partes del mundo su antecedente en los años 60- una productiva y activa tendencia que intenta tener presente el carácter performativo del arte popular, su caracter emergente y siempre situado localmente. Todo un desafío para los museos y archivos como agentes privilegiados en su transformación en patrimonio cultural.
En el presente las principales ferias artesanales del país reservan esta designación para aquellas obras de artesanos que tienen un carácter representativo de escenas o personajes populares o que no tienen una funcionalidad utilitaria como las artesanías. Se incluyen también en esta categoría las diferentes variantes de la pintura decorativa como el fileteado.
En otros museos del mundo se utiliza indistintamente las expresiones arte popular y arte folk para designar repertorios de objetos, utilitarios o no, que tengan raíces en la tradiciones culturales de determinados grupos (étnicos, religiosos, ocupacionales, de edad, etc.) en el seno de la sociedad global o nacional y que comparten cánones espontáneos, pero reconocibles, de técnicas, formas y valores estéticos y simbólicos. Estos cánones pueden ser comunitarios, de fusión entre varias tradiciones y aún personales de cada artesano y artista popular.



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10 responses so far ↓
1 mariela // Mar 30, 2009 at 9:33
A mi la página me sirvió de mucho y he aprendido mas sobre la historia popular, me parece bonito.
2 julio // Mar 30, 2009 at 9:35
ME PARECIO MUY BIEN LA PAGINA DE LA HISTORIA POPULAR
JULIO
3 Stella Maris // May 28, 2009 at 4:04
Esta pagina me parece exelente y muy util e informativa
4 Daniela Meza, Victoria Rios Roman, Yamila Giordano // Nov 9, 2009 at 9:00
Hola: Somos estudiantes de antropología de la UBA y estamos realizando un trabajo de investigación sobre cultura popular. El material presentado en el museo nos parecío muy interesante, nos surgieron unas serie de preguntas y nos gustaría contactarnos con alguien encargado del museo que puediese ayudarnos. Hemos tratado de mandar mails, pero las direcciones que aparecen en la pág son inválidas. Desde ya muchas gracias.
5 admin // Dic 15, 2009 at 12:46
Pueden comunicarse a info_hernandez@buenosaires.gob.ar
6 ari // Feb 22, 2010 at 8:53
gracias x la inf
7 CELESTE LAZO // Abr 10, 2010 at 5:07
Conoci el museo porque el mes pasado me enviaron una invitación . ELl carnaval de Purmamarca , que organizo a partir de su muestra fotografica Josefa Abella.
8 CELESTE LAZO // Abr 10, 2010 at 5:11
Detalle inportante Hermoso el espacio verde del Museo. Deseo en algún momento tener la oportunidad de que alguna obra mia forme parte de lo expuesto en el museo ,representando al arte textil.
celeste lazo
9 ninfa // Abr 19, 2010 at 10:38
me parece excelente…!!!
10 Carlos // May 21, 2010 at 8:35
Me gustaría recibir información de recitales o conciertos de guitarra clásica o música antigua.
Saludos a todos
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